Transformación digital y los laboratorios farmacéuticos, ¿reto o realidad?

La transformación digital se está implementado en todos los sectores de actividad económica española. Algunos de ellos están más preparados que otros. En el caso de los laboratorios farmacéuticos, estos cambios pueden resultar más complicados por las condiciones específicas del sector, pero eso no quiere decir que sea imposible. Más bien, todo lo contrario, es un proceso que hay que realizar lo antes posible por todos sus beneficios y para no quedarse atrás con respecto a la competencia.

El sector de los laboratorios se encuentra en medio de un proceso de transformación digital, ¿pero es esto realmente posible? Sin duda, se trata de un contexto complicado para cualquier cambio, por muy pequeño que sea, más aún cuando se trata de una modificación estructural y radical, que va más allá de implementar un par de nuevos procesos o herramientas.

Para empezar, el sector cuenta con muchas regulaciones y trabas burocráticas, que, por un lado, son necesarias y beneficiosas, pero por el otro, hacen que el cambio sea más difícil de lo normal y sea necesario un impulso mayor que en otras industrias a la hora de abrazar nuevos puntos de vista y formas de trabajar.

La situación económica del país también ha afectado a la salud del sector, con numerosos recortes y faltas de inversión en I+D+I, y supuso una ralentización de los cambios estructurales que eran necesarios de afrontar, como la misma transformación digital.

Las exigencias de una seguridad muy elevada debido a la confidencialidad de sus productos y a la sensibilidad de los datos con los que trabajan afecta a la hora de implementar nuevos procesos y herramientas, que necesariamente deben respetar estos altos estándares.

Además, la industria farmacéutica se encontraba dentro de una inercia de la que era difícil de salir, ya que los métodos tradicionales venían funcionando desde hace tiempo. Realizar cambios dentro de un contexto en el cual la forma de trabajar sigue dando sus frutos y apostar por algo desconocido siempre es complicado y produce incertidumbre, pero dar el paso resulta algo beneficioso a largo plazo a todos los niveles e incluso necesario para la supervivencia del modelo.

transformación digital

Esto es lo que se conoce como darwinismo digital, mediante el cual muchas empresas acaban desapareciendo debido a que no se adaptan a las exigencias actuales por parte del mercado y de sus consumidores. Según explica el analista digital Brian Solis, se trata de un “fenómeno de retardo asociado con el avance de la tecnología y la sociedad”.

Un cambio más allá de la superficie

La transformación digital no es la mera implementación de nuevos procesos y herramientas tecnológicas dentro de un sistema ya asentado, sino que busca ir más allá de esto y ahondar en un cambio de la mentalidad y la actitud de todos los trabajadores de la empresa, desde lo más alto de la pirámide organizativa hasta el final.

Tradicionalmente, los cargos ejecutivos mantienen una mentalidad más estancada en el pasado, porque esas ideas son las que les han llevado hasta el punto donde se encuentran, por eso mismo esta transformación digital es necesaria.

Este proceso disruptivo, además, ofrece a cualquier empresa que esté dispuesta a abrazar el cambio una serie de ventajas competitivas gracias a las herramientas que simplifican los procesos y los hace más eficientes.

¿Qué soluciones hay para todas estas dificultades?

Las dificultades señaladas anteriormente se pueden solventar a través de soluciones como las que ofrece la suite viafirma, a través del concepto de firma universal, basado en los principios de la neutralidad tecnológica.

La burocracia y la documentación del sector de los laboratorios es algo inherente a él y necesario, pero sí que se puede actuar para que esto no afecte demasiado al trabajo que se realiza. Eso es lo que se busca con la aplicación de la firma universal, la cual puede utilizarse desde cualquier dispositivo móvil, sistema operativo y navegador, debido a ese compromiso con la neutralidad tecnológica.

La firma digital abre las puertas a la simplificación de muchos procesos que anteriormente eran lentos y farragosos. Las barreras geográficas desaparecen, eliminando la necesidad de estar en la misma habitación para colocar la rúbrica.

Además, este tipo de soluciones cuentan con importantes ventajas adicionales que la delegación de firma, esto es, darle a otra persona la facultad de firmar en tu nombre, con exactamente la misma validez que si lo hiciera el propietario de esa firma, pero sin que el propietario del certificado pierda en ningún momento el control del mismo.

Lo que se consigue con la delegación de firma es disminuir la carga de trabajo de cargos ejecutivos, con responsabilidades importantes, que no pueden estar presentes en todas las reuniones. Así, lo que hacen los CEOs es delegar su firma en sus personas más allegadas de la empresa para que se agilicen los procesos, que, de otra forma, se alargarían mucho más y retrasarían al resto de trabajadores.

Estas soluciones también tienen en cuenta otras de las necesidades de los laboratorios, como es la seguridad que se debe exigir con datos y proyectos de gran sensibilidad y confidencialidad. Para cumplir las altas exigencias de seguridad que conllevan estos procesos se emplean distintas tecnologías, como es el caso de la biometría para la verificación de identidad.

Este tipo de tecnología tiene una serie de ventajas que la hace ideal para implementarla como medida de protección en los procesos de cualquier laboratorio. Para empezar, no necesita recordarse, al contrario que las largas contraseñas, y cualquier tiene acceso, ya que una de las características de la biometría es su universalidad.

Su combinación con otras tecnologías (como la NFC, que se utiliza en pulseras en entornos hospitalarios para indicar los medicamentos de los pacientes) permiten un aumento mayor de la seguridad si cabe. Esto también conlleva un incremento del control de privacidad de los datos personales de los clientes, algo exigido tanto por parte de la sociedad como del Reglamento General de Protección de Datos recientemente instaurado.

Cuestiones como la simplificación de los procesos o la implementación de nuevas medidas de seguridad terminan redundando en el funcionamiento general de la empresa y, en definitiva, en su eficiencia como sistema y también en la imagen corporativa que la compañía proyecta hacia el exterior.

Post relacionados

eHealth, o cómo ayudan las nuevas tecnologías a los pacientes La tecnología es una potente herramienta que tenemos a nuestra disposición para mejorar diferentes aspectos de nuestra vida diaria, entre ellos la seguridad del sistema sanitario. La Unión Europea no es la única que vela...

Deja un comentario